{"id":60610,"date":"2013-12-15T10:10:33","date_gmt":"2013-12-15T09:10:33","guid":{"rendered":"http:\/\/www.pauljorion.com\/blog\/?p=60610"},"modified":"2013-12-15T12:10:44","modified_gmt":"2013-12-15T11:10:44","slug":"detras-de-una-crisis-puede-haber-otra-escondida-por-michel-leis","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.pauljorion.com\/blog\/2013\/12\/15\/detras-de-una-crisis-puede-haber-otra-escondida-por-michel-leis\/","title":{"rendered":"<b>DETR\u00c1S DE UNA CRISIS PUEDE HABER OTRA ESCONDIDA<\/b> por Michel Leis"},"content":{"rendered":"<blockquote><p>Traduction du <a href=\"http:\/\/www.pauljorion.com\/blog\/?p=60315\">texte de la conf\u00e9rence de Michel Leis<\/a> donn\u00e9e le 2 d\u00e9cembre 2013. Texto de la conferencia impartida por Michel Leis 2 de diciembre 2013 &#8211; Traducci\u00f3n Myriam Fern\u00e1ndez de Heredia<\/p><\/blockquote>\n<p><strong>No, la ciencia econ\u00f3mica no lo explica todo<\/strong><\/p>\n<p>El drama de la econom\u00eda es que habla de n\u00fameros: el\u00a0 PIB, la inflaci\u00f3n, el desempleo y la deuda se consideran indicadores de la salud econ\u00f3mica de un pa\u00eds. Debido a que estas cifras se cuantifican con cierta precisi\u00f3n, la econom\u00eda se considera una ciencia \u201cdura\u201d. Una ciencia \u201ddura\u201d es una ciencia\u00a0 donde se demuestran las reglas, y\u00a0 los experimentos\u00a0 pueden ser reproducidos;\u00a0 estas caracter\u00edsticas permiten predicciones fiables. Todo el mundo ha visto que el discurso econ\u00f3mico estaba a menudo en contradicci\u00f3n con los hechos. La econom\u00eda es un conjunto de t\u00e9cnicas que pueden dar una descripci\u00f3n del mundo en un momento dado, lo que le permite ofrecer algunas interpretaciones de los acontecimientos pasados \u00e2\u20ac\u2039\u00e2\u20ac\u2039,\u00a0 pero fundamentalmente le falta algo para modelizar el futuro.<\/p>\n<p><!--more-->Ese algo puede ser el\u00a0 factor humano. La econom\u00eda es principalmente el resultado de las acciones de los individuos. Cualquier persona que trabaje o haya trabajado en una gran empresa o una gran organizaci\u00f3n sabe c\u00f3mo influyen las creencias y las pasiones humanas en su gesti\u00f3n.\u00a0 Los grandes \u00e9xitos proceden con frecuencia de la combinaci\u00f3n de una idea innovadora y el carisma de un jefe extraordinario. Steve Jobs y Apple o el\u00a0 walkman de Sony no deben gran cosa a la racionalidad econ\u00f3mica. Esto tambi\u00e9n es cierto para las medidas econ\u00f3micas emprendidas por el mundo\u00a0 pol\u00edtico, las razones expuestas para justificar tal o cual medida son a veces una coartada. Lo que conforma\u00a0 la decisi\u00f3n son las certidumbres de los individuos y los conflictos que surgen de la confrontaci\u00f3n de estas certidumbres. En materia de gesti\u00f3n,\u00a0 algunas obras de la \u00a0\u00bb comedia humana \u00a0\u00bb de Balzac o algunas obras\u00a0 de Zola son mucho m\u00e1s enriquecedoras que todas las lecturas de manuales te\u00f3ricos.<\/p>\n<p>La econom\u00eda no es una ciencia \u201cdura\u201d, por lo que no puede producir verdades\u00a0 absolutas. Todas las teor\u00edas econ\u00f3micas se basan en fuertes presunciones sobre los roles en la sociedad y las relaciones de poder. Lo que es cierto para la teor\u00eda es a\u00fan m\u00e1s cierto para la acci\u00f3n econ\u00f3mica. Es f\u00e1cil imaginar esta idea, en relaci\u00f3n con el d\u00e9ficit de los Estados, causado por las decisiones sobre el gasto y los ingresos. En una gran empresa, los resultados presentados reflejan el equilibrio de poder entre la expectativa de beneficios de los accionistas y la estrategia adoptada por los equipos de gesti\u00f3n, con el riesgo de que se despida a estos equipos si no cumplen con las expectativas de\u00a0 dividendos.<\/p>\n<p>En general, el equilibrio de poder tiene un papel central en la econom\u00eda, que a menudo se pasa por alto. Me gustar\u00eda tomar como ejemplo los precios. Todos conocemos la ley de la oferta y la demanda, y sin embargo, la evoluci\u00f3n de los precios en la realidad es muy diferente de lo que dicta la teor\u00eda. El precio refleja una historia, que toma en cuenta el coste, las estrategias de los competidores, las relaciones de dependencia e incluso la capacidad de perjudicar. En un supermercado, \u00bfcree que el precio de compra es el mismo para un producto que se vende con el nombre de la tienda y una gran marca respaldada por una publicidad importante en la televisi\u00f3n? \u00bfPor qu\u00e9 los consumidores compran un paquete de pasta Barilla en lugar de uno Carrefour o Dia, que es menos caro? \u00bfY qui\u00e9n va a ganar m\u00e1s dinero, el productor o el distribuidor?\u00a0 La lucha para crear el margen y apropiarse de la mayor parte de este no tiene nada que ver con el precio de equilibrio mencionado en nuestros libros de texto, sino que tiene todo que ver con las relaciones de poder.<\/p>\n<p>Por lo tanto no hay neutralidad en la econom\u00eda. Una vez que tenemos esto presente, podemos pasar a hablar de la crisis.<\/p>\n<p><strong>\u00bfQu\u00e9 es la crisis?<\/strong><\/p>\n<p>Los trabajadores de Arcelor, de Caterpillar o de Ford Genk(\u00b0), por desgracia tienen una idea muy clara de la crisis. Pero \u00bfqu\u00e9 cambia para\u00a0 la mayor\u00eda de las personas? \u00bfM\u00e1s presi\u00f3n en su trabajo? \u00bfLos titulares de prensa? \u00bfAlgunos sacrificios en los gastos diarios?<\/p>\n<p>La crisis se define a menudo como una recesi\u00f3n. Por definici\u00f3n, la recesi\u00f3n consiste en dos trimestres consecutivos de ca\u00edda del producto interior bruto. En muchos pa\u00edses hemos tenido variaciones trimestrales en el orden de -0,2 a -0,5 %. Para el conjunto de la Uni\u00f3n Europea, la ca\u00edda del producto interior bruto es de s\u00f3lo un 1% entre 2008 y 2012. \u00bfEs esto suficiente para caracterizar una crisis? La crisis de 1929 a la que se hace referencia a menudo condujo a una recesi\u00f3n en el orden de 25-30% en los pa\u00edses occidentales, es obviamente mucho m\u00e1s importante.<\/p>\n<p>Sin embargo, yo no quiero minimizar la crisis aqu\u00ed. Aunque el producto interior bruto de Europa se redujo en un 1%, la ca\u00edda del mercado de la automoci\u00f3n fue de m\u00e1s del 20 %. La actual reestructuraci\u00f3n dar\u00e1 lugar a millones de desempleados en toda la industria. Grecia ha perdido m\u00e1s del 25 % de su producto interior bruto, y el desempleo en este pa\u00eds est\u00e1 por encima del 27 %, mientras que en Alemania el PIB ha crecido un 6 % y el desempleo est\u00e1 a penas por encima del 5 %. La crisis actual tiene efectos muy fuertes, pero en regiones o sectores localizados. Esto sugiere una imagen en la que quiero detenerme: la de un terremoto.<\/p>\n<p>Todos ustedes han visto al menos una vez en las im\u00e1genes de un terremoto en televisi\u00f3n. Por aqu\u00ed un edificio que se mantuvo intacto, mientras que el de al lado se derrumb\u00f3 como un castillo de naipes. La reconstrucci\u00f3n da nueva forma a las ciudades. En San Francisco, la buena resistencia del barrio de\u00a0 Bel Air durante el terremoto de 1906 lo convirti\u00f3 en una zona muy cotizada despu\u00e9s. Se trata de una imagen muy evocadora: la crisis destruye riquezas, pero no en todas partes y no para todos, y vuelve a repartir las cartas entre las regiones, los pa\u00edses y los sectores.<\/p>\n<p>En el origen de los terremotos hay\u00a0 grandes placas en las que se apoyen los continentes. Estas placas se deslizan y colisionan, se superponen y se apartan. Este movimiento no es continuo, las fuerzas y las tensiones se acumulan hasta que la energ\u00eda almacenada se libera en forma de un terremoto. Sugiero que continuemos con esta analog\u00eda imaginando que estas tres placas son los ciudadanos, el mundo empresarial y el mundo pol\u00edtico. Y en el momento de los treinta a\u00f1os gloriosos, todo est\u00e1 bien, no hay terremotos.<\/p>\n<p><strong>Antes de la crisis: los Treinta A\u00f1os Gloriosos (1945-75)<\/strong><\/p>\n<p>Mi entrada en la adolescencia coincidi\u00f3 con el final de este per\u00edodo, del que tengo bastantes recuerdos lejanos y la sensaci\u00f3n de que la creencia en un futuro brillante era compartida por muchos, empezando por mis padres. Los libros de mi infancia se extasiaban con el progreso de la t\u00e9cnica, cuando la televisi\u00f3n, todav\u00eda en blanco y negro, difundi\u00f3 los primeros pasos del hombre en la luna. La fe en el progreso, la ciencia y la mejora de las condiciones materiales s\u00f3lo pod\u00eda conducir a un futuro mejor.<\/p>\n<p>La nostalgia es un prisma que distorsiona la realidad. Los conflictos de este per\u00edodo fueron numerosos y en ocasiones violentos y\u00a0 la mejora de las condiciones materiales comenz\u00f3 realmente en los a\u00f1os 60. Sin embargo, el progreso es innegable: aumento del poder adquisitivo, equipamiento del hogar, desarrollo de una clase media, introducci\u00f3n de salarios m\u00ednimos, la lista es demasiado larga para ser exhaustiva.<\/p>\n<p>\u00bfC\u00f3mo explicar esta evoluci\u00f3n? Creo que los pol\u00edticos de la \u00e9poca compart\u00edan la idea de los beneficios del progreso y de un futuro mejor. Las clases dirigentes tuvieron en cuenta las lecciones del pasado,\u00a0 hab\u00edan vivido la crisis del 29 y la Segunda Guerra Mundial. Reformas y proyectos expresaban la voluntad de afirmarse en un contexto mundial de una rivalidad generalizada entre pa\u00edses y entre los bloques.<\/p>\n<p>La Guerra Fr\u00eda, parad\u00f3jicamente, tuvo un papel fundamental. A pesar de los estragos del estalinismo, persist\u00eda el aura del bloque del Este para una parte de la poblaci\u00f3n. La URSS\u00a0 financiaba los sindicatos y los partidos comunistas y estos empujan el progreso social. Al mismo tiempo, muchos pa\u00edses ten\u00edan proyectos de prestigio que hab\u00eda que mostrar al bloque de enfrente y que se a\u00f1aden al desarrollo de las infraestructuras. El gasto del Estado corre asume una gran proporci\u00f3n de la inversi\u00f3n total. Para la financiaci\u00f3n de estas pol\u00edticas, los impuestos son altos, especialmente para las empresas. El impuesto sobre los beneficios fue superior al 50 % en los a\u00f1os 60, lo que limitaba las expectativas de ganancias. En aquel tiempo, las empresas hablaban principalmente de crecimiento o de tama\u00f1o, de integraci\u00f3n horizontal o vertical. Mientras tanto, los gobiernos votaban leyes sociales que iban mucho m\u00e1s all\u00e1 de sus corrientes pol\u00edticas. Mostrar la prosperidad del bloque occidental no ten\u00eda precio. Para ser ir\u00f3nico, podr\u00edamos decir que el mayor logro del bloque sovi\u00e9tico ha sido su contribuci\u00f3n a la prosperidad de Occidente.<\/p>\n<p>Limitarse \u00fanicamente a la guerra fr\u00eda no lo explica todo. La reconstrucci\u00f3n de la posguerra fue el detonante para el crecimiento. El retorno al pleno empleo puso a los trabajadores en una posici\u00f3n favorable. Cuando la acci\u00f3n colectiva no daba fruto, a\u00fan era f\u00e1cil\u00a0 \u201cliar el petate\u201d e ir a buscar salarios m\u00e1s altos a otra parte. La educaci\u00f3n fue la promesa de acceso a la movilidad social, el desarrollo de la tecnolog\u00eda abr\u00eda un mundo de oportunidades para las personas que sal\u00edan de las universidades y escuelas de ingenier\u00eda. Las ganancias de productividad segu\u00edan siendo\u00a0 absorbidas por el crecimiento y la participaci\u00f3n en el valor a\u00f1adido claramente mostr\u00f3 una distribuci\u00f3n m\u00e1s favorables para los trabajadores.<\/p>\n<p><strong>Los or\u00edgenes de la crisis<\/strong><\/p>\n<p>\u00bfC\u00f3mo se sali\u00f3 de este per\u00edodo? En los a\u00f1os 70 y 80 se produjeron una serie de acontecimientos que rompieron el equilibrio de poder entre los individuos, las empresas y la pol\u00edtica. Es a partir de estas dos d\u00e9cadas cuando se acumulan las tensiones. Las crisis sucesivas que se produjeron durante\u00a0 estos a\u00f1os no liberaron toda la tensi\u00f3n, de ah\u00ed la violencia de la crisis actual.<\/p>\n<p>\u00bfCu\u00e1les son estos acontecimientos? En primer lugar, los Estados Unidos se vieron gravemente debilitados debido a\u00a0 la guerra de Vietnam y los grandes d\u00e9ficits comerciales financiados a base de imprimir d\u00f3lares. Por supuesto, otros pa\u00edses se beneficiaron de esto. El Reino Unido autoriz\u00f3 la suscripci\u00f3n de pr\u00e9stamos en d\u00f3lares que estaban fuera del control del banco central de EE.UU. De repente, se encuentran\u00a0 grandes cantidades de d\u00f3lares fuera de los Estados Unidos. Alemania solicita el reembolso de sus d\u00f3lares excedentarios, lo que hace que sea imposible mantener su convertibilidad en oro. En agosto de 1971 se suspenden los acuerdos de\u00a0 Bretton Woods. Es el fin de la estabilidad monetaria garantizada por el poder estadounidense. Los productores de petr\u00f3leo, a los que se\u00a0 paga en d\u00f3lares\u00a0 devaluados, aprovechan el pretexto de la guerra de Yom Kippur para aumentar sustancialmente el precio del petr\u00f3leo. Un per\u00edodo caracterizado por lo que se llam\u00f3 estanflaci\u00f3n, mezcla\u00a0 de inflaci\u00f3n y estancamiento,\u00a0 y un gran aumento del desempleo .<\/p>\n<p>En los a\u00f1os 80, los Estados Unidos se recuperan gracias a la inflaci\u00f3n. As\u00ed financian sus d\u00e9ficits de forma barata y lanzan la Iniciativa de Defensa Estrat\u00e9gica, m\u00e1s conocida como \u00ab\u00a0Guerra de las Galaxias\u00a0\u00bb. La URSS, debilitada por la guerra fr\u00eda y una costosa expedici\u00f3n militar en Afganist\u00e1n es incapaz de superar las dificultades. Los presupuestos militares aspiran los recursos a expensas de las necesidades de la poblaci\u00f3n. La nomenklatura encuentra cada vez m\u00e1s dif\u00edcil mantener tapada la olla del descontento. A finales de los a\u00f1os 80, los Estados Unidos ganaron la Guerra Fr\u00eda y el bloque de\u00a0 los pa\u00edses del Este se derrumba. El contrapoder informal que hab\u00eda mantenido la cohesi\u00f3n del bloque occidental y contribuido a su prosperidad desaparece.<\/p>\n<p>Esta secuencia de acontecimientos sirve a la vez de revelador y de detonante. La inflaci\u00f3n producida a ra\u00edz de la primera crisis del petr\u00f3leo acelera una evoluci\u00f3n iniciada en los a\u00f1os 60. Podemos mirar la historia de la crisis de 1970 como una ilustraci\u00f3n de lo que yo llamo \u00ab\u00a0la paradoja del guepardo\u00a0\u00bb , inspirada en la famosa cita de la novela de Lampedusa : \u00ab\u00a0Hab\u00eda que darse prisa en cambiar todo para que nada cambiara\u00a0\u00bb. Las principales reformas se hacen para defender el sistema, pero aqu\u00ed es donde est\u00e1 la paradoja: estas reformas, con el tiempo, acaban por cambiar el sistema.<\/p>\n<p>Cada uno interpreta su propia partitura: las empresas, la pol\u00edtica o los individuos. No hay planificaci\u00f3n, lo que es caracter\u00edstico de nuestro modo de funcionamiento. En la confrontaci\u00f3n de estos cambios realizados para conservar lo existente es donde se encuentra la fuente principal de la crisis actual.<\/p>\n<p>En primer lugar, la crisis de principios de los a\u00f1os 70 pone de manifiesto una demanda d\u00e9bil.\u00a0 Esencialmente, el consumo de los Treinta A\u00f1os Gloriosos se bas\u00f3 en equipar los hogares\u00a0 de autom\u00f3vil, televisi\u00f3n y electrodom\u00e9sticos. La l\u00f3gica econ\u00f3mica de la \u00e9poca fue la producci\u00f3n masiva grandes series de productos id\u00e9nticos o casi id\u00e9nticos. Los productos no se reemplazaban\u00a0 con frecuencia. En el caso del autom\u00f3vil, se manten\u00eda el ciclo de un mismo modelo durante m\u00e1s de 15 a\u00f1os sin grandes cambios. Una vez que los hogares estaban equipados, hab\u00eda que esperar hasta que una aver\u00eda o el desgaste diera lugar a una nueva compra.<\/p>\n<p>Hab\u00eda que mantener esta demanda que se debilitaba. El mundo econ\u00f3mico va a desarrollar para ello una nueva estrategia. Es necesario que el consumidor compre m\u00e1s a menudo. El motor de la adquisici\u00f3n ya no deb\u00eda ser la necesidad, sino el deseo permanentemente renovado por la gracia del marketing, el objeto del deseo se va convirtiendo gradualmente en el\u00a0 deseo del objeto. La comercializaci\u00f3n tiene prioridad sobre la producci\u00f3n.<\/p>\n<p>Poseer un objeto ya no es suficiente. El autom\u00f3vil que conducimos, las marcas que nos visten, los muebles, y los tel\u00e9fonos m\u00f3viles y tabletas posteriores proporcionan una imagen de nosotros mismos. Hay que seguir estado al d\u00eda, comprar la \u00faltima novedad,\u00a0 renovar las suscripciones o licencia. E incluso cuando decidimos ser cr\u00edticos y guardar las distancias, nuestros hijos se encargan de devolvernos a llevar al redil; al redil de los comerciales, por supuesto.<\/p>\n<p>Las cosas empiezan a estropearse cuando las empresas deciden obtener mayores beneficios, mas adelante explico las razones de este cambio. Las relaciones de poder han cambiado para los trabadores, principalmente debido a las deslocalizaciones y al desempleo. Cuando uno est\u00e1 en una posici\u00f3n d\u00e9bil para negociar, las rentas del trabajo crecen m\u00e1s lentamente. Adem\u00e1s, las estad\u00edsticas reflejan mal la realidad porque las subidas salariales que se\u00a0 van produciendo reflejan el divorcio entre la alta direcci\u00f3n y dem\u00e1s empleados.<\/p>\n<p>Pero los salarios no lo son todo. Las novedades que no cesan se van comiendo tambi\u00e9n nuestro presupuesto. Un ordenador\u00a0 nuevo por aqui, una tableta o suscripciones por alla &#8230; Ya conocemos el dicho, un grano no hace granero, pero ayuda al compa\u00f1ero. Incluso si la inflaci\u00f3n est\u00e1 controlada oficialmente en los a\u00f1os 80, sigue presente en algunas \u00e1reas. La burbuja inmobiliaria es una carga cada vez mayor en nuestro presupuesto familiar. En otras \u00e1reas, unos servicios sustituyen a otros y su contenido ligeramente diferente justifica el aumento de precios.<\/p>\n<p>Pese a todo, intentamos mantener nuestro consumo, sobre todo suscribiendo nuevos pr\u00e9stamos. Tambi\u00e9n nos decantamos por unos productos y no por otros. Sacrificamos o retrasamos nuestro consumo de lo que parece superfluo y continuamos comprando objetos que parecen esenciales para nuestro estatus social. Para los productos esenciales para nuestra supervivencia como los alimentos y la ropa, rechazamos la l\u00f3gica de los fabricantes y optamos por comprar m\u00e1s barato. Son estos reequilibrados los que explican por qu\u00e9 algunos sectores\u00a0 se ven mucho m\u00e1s afectados que otros por la crisis y ya no pueden ser rentables por falta de clientes.<\/p>\n<p>La industria de bienes consumo se pleg\u00f3 a las exigencias de comercializaci\u00f3n para que los productos se renovaran con m\u00e1s frecuencia y se vendieran a precios m\u00e1s altos. Tuvo que cambiar su forma de producir y las inversiones se centraron en la b\u00fasqueda de las ganancias de productividad necesarias para controlar el coste unitario.<\/p>\n<p>Las grandes unidades que fabrican la totalidad\u00a0 de un producto de la A a la Z en una l\u00ednea de montaje enorme desaparecen. La creciente automatizaci\u00f3n de los procesos productivos cambia la organizaci\u00f3n del trabajo . Por un lado, algunas tareas sencillas que se resisten a la automatizaci\u00f3n se conf\u00edan a subcontratistas, que deben producir las piezas banales m\u00e1s barato. Por otra parte, algunos de estos subcontratistas que trabajan en \u00e1reas muy especializadas, pueden reclamar altos precios, que es el caso de los fabricantes de procesadores. Otro cambio consiste en que las existencias se convierten en el enemigo: son caras y se vuelven obsoletas ya que los modelos cambian muy a menudo. Todo debe ser entregado justo a tiempo, listo para ser ensamblado en el producto final; pero si la demanda disminuye, la inercia de la producci\u00f3n hace que las existencias se acumulen en el extremo de la cadena.<\/p>\n<p>Hay que a\u00f1adir que cuando la parte correspondiente a la mano de obra sigue siendo importante en el proceso de producci\u00f3n, se encuentra\u00a0 compitiendo con otros pa\u00edses que\u00a0 producen m\u00e1s barato. Parte de la producci\u00f3n se deslocaliza, como los textiles. La cantidad de trabajo es cada vez mayor en el mundo, pero cambia su distribuci\u00f3n: cuando permanece en los pa\u00edses occidentales, el trabajo lo hace a menudo una m\u00e1quina, cuando el trabajo se exporta a lugares donde cuesta menos , la inversi\u00f3n en una m\u00e1quina se justifica menos y el trabajo lo hacen es principalmente las personas . Esto es lo que han venido a recordarnos los tr\u00e1gicos incendios de\u00a0 f\u00e1bricas en Bangladesh.<\/p>\n<p>Quedan las actividades de servicios o de comercializaci\u00f3n. Una vez m\u00e1s, las cosas cambian. El advenimiento de los ordenadores en la d\u00e9cada de 80 elimina profesiones: no quedan m\u00e1s taqui-mecas que las de las canciones. Esto es cierto para much\u00edsimas funciones y profesiones y la tendencia contin\u00faa: un buen diploma ya no es una garant\u00eda absoluta contra el desempleo.<\/p>\n<p>Una vez el producto est\u00e1 terminado, todav\u00eda es necesario venderlo. Lo que m\u00e1s importa en t\u00e9rminos de distribuci\u00f3n de beneficios\u00a0 es el dominio de la comercializaci\u00f3n y el marketing, que determina quien har\u00e1 un margen. En algunos sectores, como alimentos y ropa, son las empresas de distribuci\u00f3n las que se reparten la parte m\u00e1s importante y\u00a0 la planta se reduce al m\u00ednimo, lo que no deja de tener repercusi\u00f3n en el empleo. En otros, el fabricante sigue siendo capaz de imponer sus precios a la distribuci\u00f3n.<\/p>\n<p>Una vez que se produjeron estos cambios en los a\u00f1os setenta, volvi\u00f3 el crecimiento, pero creando\u00a0 pocos puestos de trabajo, mientras que la inflaci\u00f3n segu\u00eda siendo alta. Es en este momento cuando un grupo de pensadores activo desde el fin de la guerra\u00a0 conoce su hora de gloria: es la escuela de Chicago. Se convencer\u00e1 a los partidos que llegan al poder de que den m\u00e1s\u00a0 ox\u00edgeno a las empresas mediante la reducci\u00f3n de impuestos, la privatizaci\u00f3n de los servicios p\u00fablicos y la liberalizaci\u00f3n de los mercados, empezando por el de trabajo.<\/p>\n<p>En realidad, el mundo pol\u00edtico no consigue actuar sobre el aumento del desempleo, est\u00e1 obsesionado con el control de la inflaci\u00f3n o el retorno de un crecimiento que, sin embargo ha dejado de producir los mismos efectos. La econom\u00eda ocupa un lugar central en la agenda pol\u00edtica. Los buenos indicadores econ\u00f3micos se convierten en la medida del \u00e9xito de un gobierno. Con el derrumbe del bloque del Este, desaparecen las \u00faltimas referencias sociales que creaban un contrapoder. El mundo de la pol\u00edtica se confunde con el de la gesti\u00f3n. Pero al favorecer la econom\u00eda, el poder pol\u00edtico se encuentra en posici\u00f3n de reh\u00e9n de la buena voluntad de las empresas. Estas est\u00e1n en condiciones de ejercer un chantaje constante y de disfrutar de un equilibrio de poderes muy favorable. Algunas multinacionales llegan a ser \u00ab\u00a0demasiado grandes para quebrar\u201d . De este modo\u00a0 los riesgos asumidos por los bancos est\u00e1n cubiertos por el Estado, es decir, usted y yo como contribuyentes somosn la garant\u00eda \u00faltima de la deuda de los estados.<\/p>\n<p><strong>Hacia la crisis actual<\/strong><\/p>\n<p>En los albores de los a\u00f1os 80, liberadas de una gran parte de sus limitaciones, las empresas y los accionistas exigen m\u00e1s beneficios y dividendos. El aumento de las expectativas de beneficios tendr\u00e1 muchos efectos secundarios en los a\u00f1os siguientes. Las tasas de beneficio se ponen por las nubes y se propagan como restricciones a toda la econom\u00eda con resultados contradictorios.<\/p>\n<p>En primer lugar, las expectativas de altos beneficios desv\u00edan parte de las ganancias de productividad a la distribuci\u00f3n de dividendos. A continuaci\u00f3n, este aumento se traduce tambi\u00e9n significa en costes m\u00e1s bajos. L\u00f3gicamente, los precios propuestos a los subcontratistas caen. Se ejerce presi\u00f3n sobre los salarios; la desaparici\u00f3n de las grandes unidades de producci\u00f3n y el aumento del desempleo no son un ambiente muy favorable para los trabajadores. Por \u00faltimo, las reducciones de impuestos da ideas. Los recortes de impuestos concedidos aqu\u00ed y all\u00e1 no son suficientes. Anadir intermediarios en para\u00edsos fiscales puede desviar una parte importante de los beneficios imponibles. La elevada optimizaci\u00f3n fiscal permite que algunas grandes empresas paguen menos del 20 % e incluso menos del 10 %. Tenemos un buen ejemplo con los intereses nocionales, que permita a B\u00e9lgica clasificarse entre los diez primeros para\u00edsos fiscales en el mundo. Sin embargo, para los simples asalariados esto dista mucho de ser una evidencia.<\/p>\n<p>El crecimiento a partir de los anos 80 se basa en el auge del cr\u00e9dito, que es barato en t\u00e9rminos reales. Las personas recurren al cr\u00e9dito al consumo para comprar los productos que las empresas ofrecen en abundancia. Las empresas utilizan el cr\u00e9dito no solo para financiar sus inversiones , sino tambi\u00e9n para pagar m\u00e1s dividendos mediante la compra de sus propias acciones.<\/p>\n<p>Adem\u00e1s, el cr\u00e9dito es en s\u00ed mismo una operaci\u00f3n muy rentable. Los bancos prestan un dinero que no tienen a personas o empresas que tampoco lo tienen o que no quieren movilizar su liquidez. La diferencia entre el coste de los recursos tomados en pr\u00e9stamo por los bancos y los tipos de inter\u00e9s que estos\u00a0 perciben crea un margen. Como el capital inmovilizado por los bancos es escaso en relaci\u00f3n con el importe total de los cr\u00e9ditos otorgados, la rentabilidad sobre recursos propios es enorme. Cuanto mas arriesgado es un cr\u00e9dito, m\u00e1s alto es el tipo\u00a0 de inter\u00e9s que se cobra, y mayor es el margen generado; es decir, es m\u00e1s rentable prestar a los pobres.<\/p>\n<p>Los beneficios procedentes de la econom\u00eda real resultan poco atractivos en comparaci\u00f3n con los beneficios obtenidos en la venta de cr\u00e9dito o en la especulaci\u00f3n. Esta especulaci\u00f3n desempe\u00f1a un papel cada vez m\u00e1s importante en las inversiones y crea las ilusiones a las que llamamos burbujas. Burbuja de Internet en 2000, luego burbuja inmobiliaria, la lista no es exhaustiva. Al ritmo de los sucesivos estallidos, las crisis se activan siempre siguiendo el mismo patr\u00f3n. Ya fue asi en la historia de la fiebre de los tulipanes que se apodero de Holanda en el siglo XVII y termin\u00f3 con un colapso en febrero de 1637.<\/p>\n<p>La burbuja\u00a0 m\u00e1s importante creada a partir de este mecanismo es la del cr\u00e9dito arriesgado creada en paralelo con la burbuja de la vivienda. La reventa con beneficio de las\u00a0 viviendas embargadas\u00a0 en caso de impago cubre los riesgos y paga los intereses que se siguen debiendo. Adem\u00e1s, los grandes bancos se deshac\u00edan de algunos de los riesgos vendi\u00e9ndolos a los clientes o a otros bancos en forma de productos estructurados de alto rendimiento que disfrutan de la calificaci\u00f3n de triple A\u00a0 de las agencias de calificaci\u00f3n crediticia en la medida en estas no se planten la posibilidad de un\u00a0 \u201ccisne negro\u201d. Justo antes de la crisis, los bancos comerciales de Estados Unidos alcanzar\u00e1n un rendimiento del capital de alrededor del 20 % , que es enorme. Ya no estamos en la econom\u00eda real, sino en el casino. El detonante de la crisis actual es sobre todo el estallido de la burbuja inmobiliaria en los Estados Unidos. Como el riesgo de cr\u00e9dito deja de estar cubierto, la morosidad crea enormes agujeros en las cuentas de los bancos. Los Estados toman prestado y aumentan sus d\u00e9ficit para cubrir esta p\u00e9rdida ligada a los cr\u00e9ditos especulativos, y se endeudan con los mismos bancos.<\/p>\n<p>Pero tambi\u00e9n hay consecuencias para la econom\u00eda real. Una minor\u00eda de los consumidores sigue siendo en gran medida solvente, pero la mayor\u00eda de las personas tiene dificultades para llegar a fin de mes. Esto es a la vez un se\u00f1uelo y una amenaza para las empresas. Un se\u00f1uelo, porque todas las empresas quieren vender estos clientes privilegiados, pero es, obvio que la cantidad de clientes as\u00ed no es infinita, es\u00a0 el espejismo alem\u00e1n. El peligro es que en tiempos de crisis, la mayor\u00eda de los clientes recortan violentamente su presupuesto. Los invendidos se acumulan muy r\u00e1pidamente. En una l\u00f3gica econ\u00f3mica basada en renovar productos cada 2 o 3 a\u00f1os, las existencias son el enemigo, y las instalaciones industriales son mucho menos flexibles de lo que parece. Una vez agotados los efectos de\u00a0 las promociones habituales, hay que cerrar l\u00edneas de montaje o plantas enteras.<\/p>\n<p><strong>Una crisis puede tener otra detr\u00e1s escondida<\/strong><\/p>\n<p>En resumen, el mundo econ\u00f3mico detesta la incertidumbre y s\u00f3lo busca mantener e incrementar su rentabilidad; los ciudadanos no quieren poner en peligro sus logros sociales ni sus h\u00e1bitos de consumo; los pol\u00edticos quieren reformar sobre todo para ganar las pr\u00f3ximas elecciones o al menos para no perderlas. Pero hay una din\u00e1mica del cambio. Las reformas emprendidas para mantener o mejorar una situaci\u00f3n en un momento dado tiene un efecto en cascada que termina por superar completamente el contexto inicial.<\/p>\n<p>El pasado est\u00e1 lleno de historias de este tipo. El derrumbe del bloque del Este es un buen ejemplo.\u00a0 Aunque la comparaci\u00f3n con la opulencia occidental se hac\u00eda cada vez m\u00e1s cruel, el poder comunista\u00a0 emprendi\u00f3 reformas para aliviar la frustraci\u00f3n de sus ciudadanos. El surgimiento de una econom\u00eda de mercado abri\u00f3 nuevas perspectivas para algunas de las \u00e9lites existentes. En el proceso, las estructuras de poder fueron cediendo una a una arrastrando hacia el abismo a los iniciadores de la reforma. En el partido que disputan la nomenklatura del poder pol\u00edtico y las nuevas elites econ\u00f3micas, ganan por goleada estas \u00faltimas por su mayor eficacia. El fin de la URSS es el resultado parad\u00f3jico de las reformas iniciadas para que la nomenklatura siga siendo la nomenklatura .<\/p>\n<p>En este largo per\u00edodo de cuarenta a\u00f1os hemos conocido una sucesi\u00f3n de crisis, pero tambi\u00e9n largos per\u00edodos de remisi\u00f3n. Sin embargo, nunca ha habido una cura. Nunca se han tratado las causas de las crisis pasadas \u00e2\u20ac\u2039\u00e2\u20ac\u2039. Las crisis se han ido acumulando, separadas por capas de crema ya son los per\u00edodos de remisi\u00f3n. Hasta ahora las tensiones que se iban acumulando explotaban en forma de crisis econ\u00f3micas. Sin embargo, nada dice que esta sea la \u00fanica forma posible. Una crisis puede esconder otra crisis.<\/p>\n<p>En primer lugar, el \u00e9nfasis que se ha puesto en la crisis financiera y la deuda de los estados nos hace olvidar que hay una crisis de la demanda en la econom\u00eda real. Esto se acent\u00faa con las medidas de austeridad en los distintos pa\u00edses. El modelo basado en la r\u00e1pida rotaci\u00f3n de los productos se ha visto obstaculizado por la disminuci\u00f3n relativa de los ingresos del hogar. El poder adquisitivo no aumenta y algunos gastos como la vivienda, la energ\u00eda y las comunicaciones provocan grandes agujeros en nuestros presupuestos. S\u00f3lo se mantiene fuerte la gama alta, pero para un n\u00famero limitado de empresas.<\/p>\n<p>Al mismo tiempo, las empresas m\u00e1s grandes escapan a este patr\u00f3n. Sus futuros clientes ya no est\u00e1n en Europa, sino en los llamados BRICs (Brasil, Rusia , India, China) . Su estrategia, bastante l\u00f3gicamente desde su punto de vista, es reproducir una historia que ha tenido \u00e9xito en occidente. En estos pa\u00edses ansiosos por atrapar su retraso, el consumo basado en la imagen funciona especialmente bien con las personas.<\/p>\n<p>Esta estrategia coloca a los pa\u00edses occidentales en un lugar secundario. Los productos vendidos en Europa o los Estados Unidos contribuyen a la reducci\u00f3n de costes. Los beneficios se realizan en los mercados emergentes. El d\u00eda en que los mercados occidentales no contribuyen suficientemente a este beneficio global, existe un riesgo real de que estas empresas se retiren de estos mercados.<\/p>\n<p>Mientras tanto, est\u00e1n aumentando las tensiones entre los Estados. Su importancia relativa no se refleja a\u00fan en el equilibrio internacional\u00a0 de poder ni en el desplazamiento del centro de la econom\u00eda. Algunos pa\u00edses est\u00e1n reforzando su potencia militar, preludio a este efectivo reequilibrio. El principal problema es el control real de los recursos energ\u00e9ticos. Este control es indispensable porque el modelo de desarrollo que se exporta a estos pa\u00edses requiere una gran cantidad de energ\u00eda. Este reequilibrio corre el riesgo de causar algunos conflictos regionales. Por \u00faltimo, el mantenimiento de este modelo de desarrollo tanto en los pa\u00edses emergentes como desarrollados no es sostenible a largo plazo, no solo por la falta de recursos energ\u00e9ticos, sino tambi\u00e9n por la aceleraci\u00f3n de la contaminaci\u00f3n que se ha convertido en un problema importante en estos pa\u00edses.<\/p>\n<p>Pero hay una \u00faltima \u00e1rea donde se est\u00e1 gestando la crisis, y es la esfera pol\u00edtica. El mundo pol\u00edtico ha ido perdiendo sus medios de acci\u00f3n, prisionero de las relaciones de poder que \u00e9l mismo inici\u00f3 con el mundo de los negocios y, est\u00e1 amenazada por todos lados. Las alternancias se han vuelto frecuentes en muchos pa\u00edses, cada vez las elecciones producen un cambio de mayor\u00eda. Tambi\u00e9n hay un aumento del nacionalismo y del extremismo, as\u00ed como un desencanto de los votantes. En los pa\u00edses donde el voto no es obligatorio, a menudo hay un aumento de la abstenci\u00f3n. Los votantes escuchan los discursos de repliegue de los partidos populistas. El avance del movimiento 5 estrellas en Italia demuestra que hay un populismo de izquierdas. Algunos de los partidos hab\u00edan asumido parte de las ideas de la extrema derecha est\u00e1n ahora a las puertas del poder, no son ya parte de algunas coaliciones de gobierno. Puede suceder que esta tentaci\u00f3n de repliegue se combine con aspiraciones nacionalistas preexistentes, como en B\u00e9lgica con Flandes as\u00ed como en el norte de Italia, Catalu\u00f1a o Escocia. Los ciudadanos quieren\u00a0 gobiernos que vuelvan a controlar la situaci\u00f3n. El repliegue hacia\u00a0 un espacio m\u00e1s peque\u00f1o permite, en teor\u00eda, contemplar\u00a0 un mejor control. Sin embargo, sin un cambio en las reglas del\u00a0 juego no hay cambio en las reglas y en un mundo que sigue abierto, el discurso de desaf\u00edo ante el orden existente de los partidos populistas o nacionalistas no tiene ninguna posibilidad de producir cambios y el repliegue podr\u00eda ser el preludio de otros cambios m\u00e1s peligrosos.<\/p>\n<p><strong>Algunas conclusiones &#8230; por el momento<\/strong><\/p>\n<p>Para concluir esta conferencia, planteo dos preguntas. A pesar de que puede parecer chocante ahora, vale la pena recordar que estas\u00a0 preguntas nunca se plantearon durante los Treinta A\u00f1os Gloriosos o que si se hubieran planteado no habr\u00edan tenido ning\u00fan sentido.<\/p>\n<p>La primera se refiere a los beneficios. Si un es leg\u00edtimo que se remunere a un empresario por el capital invertido y el riesgo asumido,\u00a0 hasta d\u00f3nde puede llegar esta remuneraci\u00f3n sin poner en peligro el equilibrio general entre las empresas, la pol\u00edtica y los ciudadanos, lo que podr\u00edamos llamar, para simplificar, la democracia?<\/p>\n<p>La segunda se refiere a la divisi\u00f3n del trabajo. Durante la mayor parte del boom de la posguerra, el crecimiento de la producci\u00f3n fue de la mano del empleo, las ganancias de productividad de la \u00e9poca no eran lo suficientemente importantes como para producir desempleo. Hoy en d\u00eda, aunque la cantidad total de trabajo aumenta, su reparto ha cambiado. La m\u00e1quina reemplaza al hombre el trabajo se exporta. Hay que hacer frente a una realidad muy preocupante: hoy en d\u00eda se requiere un crecimiento superior al 2,5 % para estabilizar el desempleo, y un crecimiento mucho m\u00e1s alto durante varios a\u00f1os para comenzar a invertir. SE trata de unas condiciones que no se han dado en los \u00faltimos cuarenta a\u00f1os. Es preciso abordar la cuesti\u00f3n de la divisi\u00f3n del trabajo y de las rentas del trabajo de manera diferente.<\/p>\n<p>Hay dos grandes dificultades en la crisis. La primera es la tendencia ano\u00a0 ver m\u00e1s que los detalles y problemas espec\u00edficos. Nadie ve el panorama general, y en cierto modo el objetivo de esta conferencia era ofrecer una visi\u00f3n de conjunto. La segunda se deriva de la falta de perspectiva global. Cada problema se analiza de forma independiente de los otros, sin una estrategia global. Lo que funciona bien para una ciudad no es necesariamente un enfoque adecuado en un mundo globalizado. Este es el reto del futuro para el mundo de la pol\u00edtica: encontrar una visi\u00f3n a largo plazo, abandonar la econom\u00eda como \u00fanico modelo y medida de su acci\u00f3n,\u00a0 llevar a cabo un reequilibrio real de las relaciones de poder entre los actores del sistema , preludio esencial para la salida de la crisis<\/p>\n<p>(0) Arcelor, Caterpillar y Ford Genk son tres casos de empresas que cerraron centros y despidieron a muchos trabajadores en B\u00e9lgica entre\u00a0 2012 y 2013.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<blockquote>\n<p>Traduction du <a href=\"http:\/\/www.pauljorion.com\/blog\/?p=60315\">texte de la conf\u00e9rence de Michel Leis<\/a> donn\u00e9e le 2 d\u00e9cembre 2013. Texto de la conferencia impartida por Michel Leis 2 de diciembre 2013 &#8211; Traducci\u00f3n Myriam Fern\u00e1ndez de Heredia<\/p>\n<\/blockquote>\n<p><strong>No, la ciencia econ\u00f3mica no lo explica todo<\/strong><\/p>\n<p>El drama de la econom\u00eda es que habla de n\u00fameros: el\u00a0 PIB, la inflaci\u00f3n, [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":38,"featured_media":0,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[1],"tags":[],"class_list":["post-60610","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-economie"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.pauljorion.com\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/60610","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.pauljorion.com\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.pauljorion.com\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.pauljorion.com\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/users\/38"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.pauljorion.com\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=60610"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/www.pauljorion.com\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/60610\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":60611,"href":"https:\/\/www.pauljorion.com\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/60610\/revisions\/60611"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.pauljorion.com\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=60610"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.pauljorion.com\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=60610"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.pauljorion.com\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=60610"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}